Pues después de haber salido de una crisis de creatividad, aquí la entrega semanal.
Pues la vieja idea, sobre todo aquello que se deja pasar, por no hacer nada, entiendase "nada" como la falta de una acción, en este caso especifico me refiero a la acción de decir algo.
Recordaba cuantas veces he dejado pasar algo que pudo ser extraordinario, por no decir nada, sea, pedir, preguntar, opinar, etc. Todo por seguir una especie de convenio que existe en nuestra sociedad. Aqui no se dice nada pero todos somos gente de primer nivel.
como he dicho antes, la idea no es nueva, ni es la primera vez que la escribo, lo nuevo es que creo que pensar en mi como productor de las ideas es quedarse limitado, de seguro he sido objeto de esa falta de comunicación y se han desperdiciado cosas que pudieron llegar a ser geniales, o sobre vivieron cosas que ya no tenían porque seguir en esta tierra. así que en resumen podría asegurar que he dejado de decir cosas y escuchar cosas, de tal suerte que muchas cosas nunca llegaron a ser o estuvieron a punto de pasar, o se pasaron de tiempo.
El único remedio que he encontrado, para evitar esta situacion tan frustrante es decir las cosas, prefiero mil veces decir todo lo mas sinceramente posible,a ser un tipo simpático por mantener mi boca cerrada. que debo decir que la simpatía causada por ser mustio y mentiroso es de igual calidad al poder que da un auto costoso.
Por supuesto que como no estamos habituados a decir , tampoco tenemos el habito de escuchar, y así completamos el circulo vicioso, no hablamos ni tampoco escuchamos.
Quizá una buena propuesta es tratar por una semana de escuchar y decir lo que es y después ver cual es el resultado. Además de ser posible ocuparse por un momento de la vida personal y tratar de corregir todo eso que podemos hacer, creo que eso es un gran ejercicio, y así como fiesta infantil aseguro que habrá regalos y sorpresas.
Pienso que cuando llegamos al punto de poder hablar, es por que igual podemos escuchar, y así aceptar nuestra imperfecta humanidad, esto es el principio para dejar atrás las cobardía, la envidia y todo eso que nos llega a envenenar, que aunque nadie lo dice todos llegamos a sentir, miedo, envidia, impotencia, además cuenta la leyenda que llegamos a cometer errores. Pero no es tan grave sentir todo esto ya que igual somos capaces de sentir cosas igual de intensas pero en sentido contrario, así que lo importante es saber que hacemos con todos estos sentimientos, pienso que hay que contemplarlos, meterlos a una casa y convivir con ellos de tal manera que nos permitan ser libres, de pensamiento, palabra y obra.
Todo esto se puede decir en términos mas sencillos, No importa quien vaya al baño, siempre al terminar olera mal.
Espero que disfruten estas reflexiones sobre ...................... y me hagan llegar sus comentarios.
domingo, 8 de noviembre de 2009
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