Pues el día de ayer domingo regresando a mi hogar, me encontré con la sorpresa que en mi puerta había un perro. Uno de esos que llegan así porque se les antoja, sea la banqueta de mi casa, o la puerta, o solo así porque creen que ahí hay de comer y de beber.
Yo pensé, "a lo mejor si este pudiera hablar, diría cosas como, que tal como estas pero que tal si me hechas la mano y me das algo de comer, o quizá solo así de tengo un montón de hambre, me darías de comer". Así que me lanze a la tienda del barrio a comprar alimento para perro, y así le di de comer y de beber. mi sorpresa es que hoy que llegue a mi casa el perro estaba ahí de nuevo, esperando su ración de hoy. o quizá solo ahora le gusto mas mi puerta y mi baqueta, yo le di con mucho gusto de comer, ya que además de ser un ser vivo, creo que llego a mi puerta, por que no había otra mejor, para el. así que ahora tengo un perro sin nombre en la puerta de mi hogar, cosa por la que estoy muy agradecido.
lunes, 19 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
En mi experiencia la cantidad de perros inteligentes que he conocido es más alta que la cantidad de personas inteligentes.
ResponderEliminarYa mete al bicho a tu casa.
ResponderEliminarSi, muy inteligente por que no creo que pudiera encontrar una mejor puerta.
ResponderEliminar